domingo, 4 de diciembre de 2016

"El brillo que generas"

No es momento de dejar de luchar; es ahora cuando tenemos que hacerlo con más fuerza que nunca. Porque estamos unidos, y solo así seremos capaces de lograrlo. Mirar de frente al presente no siempre resulta fácil pero nuestros hombros se convierten en el mejor refugio cuando caemos y en el mejor impulsor para levantarnos de nuevo. Mientras en la calle escuchamos ruido y quejas, solo debemos ver a nuestro interior para encontrar ahí la fuerza para hacerlo y tú debes saber, mejor que nadie, que no vamos a soltarte la mano. GABRIELLE.

domingo, 20 de noviembre de 2016

"Comunidad Catskills"

Ahora que dejo para siempre (nunca digas nunca) Los Caños de Meca, tengo en mi cabeza mil ideas para no olvidarme de su esencia, la que me aleja de la vida de ciudad y de barrio. A pesar de todo, sigo prefiriendo la soledad y la calma de los lugares aislados.
Y es que no paro de leer, allí donde me fijo o donde mi vista se detiene de forma inconsciente, artículos sobre urbanitas desbordados que todo lo que necesitan el fin de semana es desconectar en un lugar que desprenda paz. Y me encontré con una comunidad que no para de agradecer a sus visitantes que vayan a verles, que se sienten orgullosos de que sus vecinos también florezcan y donde, de un tiempo para acá, se han asentado jóvenes neoyorquinos amantes del slowlife.
Las montañas de Catskill, a solo dos horas de Nueva York, envuelven a una serie de pueblos que, con el paso del tiempo, han ido acogiendo a nuevos emprendedores que aman la vida por encima de todo; en plena conexión con la naturaleza han decidido que también se puede alcanzar el éxito profesional sin olvidarse de vivir.
Y así, ha ido creciendo la comunidad en la que tienen cabida anticuarios como Kabinett and Kammer, artesanos como Black Creek Mercantile and Trading Co, granjas como Westwind Orchard o Flaca Vaca Farm, restaurantes modernos como Cucina o tradicionales como Catskill Mountain y lugares donde querer estar como Table on Ten. Estoy convencida de que aquí también podemos crear esta comunidad en la que el éxito es levantarnos cada día donde verdaderamente queremos estar. GABRIELLE.

lunes, 5 de septiembre de 2016

"La vuelta a casa"

El pasado sábado, el diario británico The Guardian redactaba una retrospectiva de Cádiz en positivo, de esas que necesitamos sacar nosotros mismos más a menudo aunque no sepamos cómo. Lo cierto es que el medio afirmaba que el nuevo aire juvenil que está tomando la ciudad se ve favorecida en parte gracias a la vuelta a casa tras la crisis de numerosos emprendedores que en su día hubieron de marchar de nuestra ciudad milenaria. Ellos han entendido que en los tiempos que corren pasamos de vender productos a emociones para, hoy, hacerlo a través de experiencias, y que Cádiz puede convertirse en oportunidad de negocio entonces. Pero todavía necesitamos a más valientes a quienes no les haga falta críticas de The Guardian para saber que aquí se puede invertir con retorno y vivir con sentimiento vacacional todo el año sin depresiones en el mes de septiembre. GABRIELLE.


viernes, 26 de agosto de 2016

"Cowspiracy"


Y de repente... los esquemas se rompen, y nadie como tú para saber de qué estamos hablando... GABRIELLE.

       

lunes, 18 de julio de 2016

"Slow time"

El tiempo pasa muy rápido últimamente; sin apenas darnos cuenta solapamos bodas con nacimientos y éxitos laborales, mientras vemos la vida pasar. Pero nuestro tren de pronto se detiene, puede parecer incluso que ha chocado, porque todo se para de forma estrepitosa. Y alrededor tuyo solo queda el silencio. Un silencio que pide a gritos que escuches a tu yo interior, porque ése sí quiere hablar, pero a él nadie le escucha. Y es entonces cuando quieres que el reloj se vuelva a poner en marcha y todo vuelva a su ser, a la vorágine de nuestros días.
Esos días en los que seguimos llevando pantalones a 8€ fabricados en Bangladesh por trabajadores que cobran 60€ al mes, o en los que consumimos los recursos de la tierra un 40% más rápido de lo que esta es capaz de producir.
Esos días también en los que hay personas valientes que son capaces de perderlo todo para volverlo a ganar y a aprender a disfrutar al fin del tan añorado slow time. GABRIELLE.
Todas las fotos: Federica&Co y su nueva casa de Novales.




lunes, 11 de julio de 2016

"Siempre Lola"

Lola, siempre Lola, no habla más que de la historia reciente de nuestro país. Una historia y una sociedad machista, que aún sigue vigente en nuestros días. GABRIELLE. 

martes, 28 de junio de 2016

"Autores indie"

Pasaron la primera y la segunda edición... pero Amazon vuelve a premiarnos con una tercera del concurso de autores indie, en la que puedes optar a publicar tu novela inédita. Llevar 50 páginas escritas y tener la historia con final, feliz o no, en tu cabeza, es motivo más que suficiente para presentarte... pero aún no las tengo todas conmigo. GABRIELLE.
Ten paciencia. Espera hasta que el barro se asiente y el agua esté clara. Permanece inmóvil hasta que la acción correcta surja por sí misma". Lao Tse.

viernes, 29 de abril de 2016

"México tan lindo"







Semana Santa 2016. GABRIELLE.

miércoles, 10 de febrero de 2016

"La vida es un festival"



All photos: Vida Festival

Festivales en el campo, como la propuesta 2016 de Vida Festival, en La Masia d´en Cabanyes; en la playa de Los Caños de Meca, como el Trafalgar Festival; o en el muelle de Cádiz, como No sin música Festival. Alrededor de ellos, nuevas propuestas gastronómicas, como las delicias andantes de los Foods Trucks, o de ocio, a través del yoga y otros ejercicios espirituales. ¡Larga vida al festival! GABRIELLE. 

jueves, 28 de enero de 2016

"Buenas tardes Sr. Alcalde"

Buenas tardes Sr. Alcalde.
Le escribo esta carta porque desde que usted se proclamó como el alcalde que escucharía al gaditano hace más de seis meses, tengo varias cosas que decirle.
Desde su investidura como regidor de Cádiz gracias al pacto firmado con el PSOE, se han generado más debates políticos entre mi grupo de amigas de lo que había ocurrido en los 30 años previos de nuestra vida. Su partido, en la teoría, supondría una corriente positiva de aire fresco gracias a la opción de un posible cambio, y, por contra, ha supuesto la mayor generación de odios y tensiones en la historia de nuestra democracia por habernos hecho caer, a través de su discurso político, en el más profundo derrotismo. Desde que se pusieron la medalla de ser los nuevos defensores del pueblo, lo único que han conseguido ha sido separarnos en dos corrientes de pensamiento a las que les cuesta mirar de cerca a quien tienen al lado. Porque en Cádiz, le pese a quien le pese, provenimos todos de la misma casta. Aquí no contamos con fincas ni ganaderías que tanto recelo les provocan; quien más y quien menos se ha buscado la vida como bien ha podido con nuestro particular estilo.
La señorita que le escribe proviene del barrio de Bahía Blanca, de la calle de los militares, y espero que tenga usted el suficiente recorrido como para no juzgarme por dónde nací. Porque mi madre, con cuatro hijos que sacar adelante, también miraba cada oferta que aparecía en los folletos de Supersol de los viernes y mi padre apuntaba en sus cuadernos de economía familiar cada barra de pan que se compraba en mi casa. Gracias a sus esfuerzos de continuo ahorro e inversión doméstica, pude estudiar la carrera con la que soñé desde pequeña en la capital española; y en Universidad privada, que de ahí también salen algunos de provecho. Hizo falta entonces prescindir de regalos de más en Reyes o de vacaciones paradisiacas, y de zapatillas Nike si las del “piojito” seguían soportando carreras. Coincidió en mi año de graduación que la palabra crisis se instaló en nuestro país para quedarse durante algún tiempo, por lo que después de un tiempo de prácticas no remuneradas, decidí marcharme a Irlanda a aprender a hablar inglés, ya que en el colegio no tuvimos la oportunidad de que nos enseñaran un segundo idioma adecuadamente. Pero lo digo sin acritud, pues la experiencia de haber vivido gracias a algunos ahorros al principio, y a mi propio trabajo como nanny después en un país extranjero, no la cambio por una profesora nativa en los obsoletos 80. A mi vuelta, después de varios meses de búsqueda, encontré otras prácticas que me dieron experiencia y alguna autonomía para planes de cine y pequeños viajes, pues aún continuaba viviendo en casa de mi madre. Y aquí estoy ahora, algunos años después, tras haber pasado por distintas empresas y ciudades, de vuelta en nuestro adorado Cádiz, gracias a una multinacional que entendió que reunía las suficientes aptitudes como para optar al puesto que ofrecían entonces. Una vacante que ofertaba la empresa privada y no ustedes, los políticos, como quieren hacernos creer. No fue Teófila Martínez quien nos echó de Cádiz ni será usted quien nos traiga de vuelta; le creía algo más humilde, amén del discurso que proclama en sus intervenciones. Esta empresa privada es capaz de levantar más de 1.000 puestos de trabajo cada día, al igual que las pocas que, por desgracia, van quedando en la provincia y a las que ustedes dan la espalda en favor de parques públicos y otras medidas populistas.
Hoy, su mensaje de promesa cae en saco roto después de algo más de seis meses de gestión, y me resulta bochornoso, como gaditana, ver en televisión los plenos del ayuntamiento en los que incluso les cuesta utilizar correctamente el idioma. Porque no es más gaditano quien pronuncia “eses” en lugar de “zetas” ni quien pregona con Carnaval sus discursos y argumentos, o quien pretende prometer barbacoas en el total de nuestra playa urbana. Todo lo mencionado anteriormente forma parte de nuestra idiosincrasia, de nuestra identidad, pero no habla de nosotros como trabajadores dispuestos a partirnos la cara por lo que es nuestro. Como tampoco habla de usted como político que done parte de su sueldo a causas solidarias, no es este el motivo por el que los ciudadanos que le votaron introdujeron en la urna la papeleta con su nombre. Usted se encuentra en ese sillón en representación de todos los gaditanos, de quienes le votaron y de quienes no lo hicieron, y a ellos debe, lo primero, respeto. El respeto que se merecía toda aquella mayoría simple que decidió otorgar su voto al Partido Popular y a quienes ustedes no consideraron, señores representantes de la transparencia.
La historia vuelve a repetirse desde que en las pasadas elecciones generales, nuestros políticos prefieren ver cómo este país camina sin gobierno, a sentarse a debatir con quienes son las fuerzas más votadas de España. Con 30 años he perdido toda la confianza que a mi modo de entender se merecen los políticos comprometidos, ya sean de un color o de otro. Porque en todos estos años no hemos aprendido que los colores no deben primar sobre la convivencia básica, sino que lo que deben primar son nuestros intereses como ciudad o país unido. Hoy he perdido la confianza en que la corrupción se castigue, más allá de los votos, en los juzgados. Pero sobre todo ya no tengo esperanza en quienes capitanean la corriente de cambio, esa en la que los jóvenes creíamos, ya que están cometiendo los mismos errores que quienes son considerados como la vieja política.
Siguen demostrando ustedes que los intereses del pueblo no priman sobre los de los partidos; que son lo suficientemente ególatras como para no profundizar en lo que está ocurriendo delante de sus narices, ya que los papeles y el poder pierden la visión de la realidad, que era de donde se suponía que venían. Que las filas de Podemos están llenas de profesores y de gente con ganas, pero que a la hora de la verdad la gestión de un barrio, de una ciudad, de un país, les queda grande. Siga usted entonando su grito de guerra de la mano de Iglesias y tarareando coplas de Carnaval en Fitures y asambleas, que de este modo seguirá corroborando que Cádiz, ciudad de libertades, no logró su sueño de cambio ni fue capaz de traer a autóctonos y aledaños a disfrutar de lo que podría ser un paraíso eterno. GABRIELLE.