Hoy he estado en la vendimia. Es lo que tiene esta profesión del periodismo, que has de meterte de lleno en la faena y, sobre todo, en la noticia para poder transmitirla a los demás. Así que, allí estaba yo, a las 9:00 a.m de un espléndido sábado de agosto, en plena viña gaditana. Y lo cierto es que me ha encantado la experiencia. Aunque se trata de un trabajo durísimo, en el que ni los jóvenes quieren ya participar, es una tradición milenaria que habla de nuestra historia y raíces. Parece que el tomar un buen vino ha quedado relegado a generaciones antepasadas, incluso a la mesa de los Alcántara, que no entiende de la cultura del botellón ni de combinados con refrescos de cola. Y es que ni una cosa ni la otra. Resulta maravilloso saber diferenciar un fino de un oloroso, un moscatel de un mosto, un tinto de un rosado. Entender de las uvas y sus variantes, palomino, temp
ranillo, pedro ximenez... Y sobre todo, sentir las sensaciones que produce el vino en los sentidos del gusto y del olfato.Pero entre todo ello, me quedo con Juan Antonio, un auténtico hombre de campo, viñero donde los haya, que conoce la historia de la vendimia como la palma de su mano. Y por ello, este hombre iba con su atuendo típico. Una clásica camisa de leñador, de cuadros azules y rojos, que los diseñadores han sabido transportar de la pasarela al día a día, y nosotras combinarla con estilo. ¿La prenda fetiche? Unas magníficas Hunter que hagan de tu día en el campo, el complemento idóneo para una fructífera recogida de la uva. ¡Salud! GABRIELLE.








Creo en el sentido de los colores, creo en los horóscopos y por supuesto creo en nuestro destino. Y no creo en las casualidades. Porque que nuestra Pe eligiera este traje-pantalón de la firma italiana Botegga y Veneta en la promoción de Los abrazos rotos de Londres porque le perdieran su equipaje durante el viaje, no es fruto de la casualidad. El rojo (mi color preferido por cierto) es el símbolo de la pasión, de la fuerza, del poder. Un color que se asocia con la vitalidad y la ambición. Por supuesto sus claves son la atracción, el deseo, el amor y la pasión. ¿Qué otro color podría haber elegido Pe ahora que todas estas máximas se encuentran en pleno apogeo en su vida? Sorteando a paparazzis e intrusos que han querido meterse en su vida y en la de Javier Bardem, Penélope ha sobrevivido a dos años de historia de amor llena de éxitos profesionales. Ciertamente esta blazer oversize y este pantalón tipo baggy responden al ánimo de la actriz española, porque también creo que la ropa habla de uno mismo y de cómo se encuentra en determinados momentos. De hecho se trata de uno de los primeros rasgos distintivos de nuestra carta de presentación, nuestra vestimenta, por más protocolos que existan y digan que en una alfombra roja no debe irse del mismo color. Pues miren ustedes, voy así porque puedo, y porque, una vez más, fruto de la no casualidad, el rojo está asociado con los signos Aries y Escorpio, y este último es el mío. PD: No dejéis de creer. GABRIELLE.

La apuesta veraniega que os lanzamos desde Tú a Bostons y yo a Californias en cuanto a peinados se refiere, tiene mucho que ver con las trenzas. Da a tu melena un toque chic y algo más arreglado haciéndote una trenza a modo de diadema, o con la raya en medio a cada lado. Lo lucen desde mi sobrina de 3 años, ella se ve como una princesa, a cualquier celebritie en sus noches de verano. No olvides hidratarlo de manera adecuada, pues se trata de una de las zonas que más sufren en la temporada estival. El secreto: untar pequeñas porciones de mascarilla antes de la exposición solar, ya que el calor abre las cutículas y favorece la absorción. Sécalo al viento y disponte a disfrutar de las altas temperaturas en tu terraza de moda. GABRIELLE.