
Optaré por la avaricia. Esa que te hace desear ciertos objetos casi de una manera obscena. En los tiempos que corren seguramente esté mal visto pero me resisto a no caer en ella… porque el día que no lo haga, será cuando las cosas vayan mal de verdad. Llegan las Navidades, época en la que está más justificado que nunca el gasto, y apoyaré que este sea desmesurado, caprichoso e innecesario. En enero ya lloraremos.
Yo antes, no quería tantas cosas. Con los años (y con el incremento de la lectura de revistas) me he ido haciendo más y más avariciosa y a veces quiero tanto algo que no puedo dejar de pensar en ello hasta conseguirlo. Con un toque enfermizo, es divertido que unas botas o unos buenos zapatos te proporcionen tanto

Esta lista hecha sin pensar, podría alargarla sin problema. Mi avaricia crece y yo la alimento. Espero que la vuestra sea algo más educada.
PEGUIE.
1 comentario:
offuuuff querida amiga Gabrielle! yo ultimamente deseo tb taaantas cosas, q como bien dices, creo q la lista la dejaria siempre incompleta... pero en mi caso,la mayoria de las cosas q deseo, y no por ello "menos bueno", no son materiales, si no mas bien "sentimentales",bien sean de amor, por supuesto!, como de ganas de vivir experiencias... y me da a mi en la nariz.. q pronto esos deseos pueden hacerse realidad, al menos.. esto ultimo!!! nos vemos en DUBLIN querida amiga, ve preparando YOUR ROOM, pq me tendras por alli durante SOME DAYS.. jejeje tqm, I miss you
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